Sinopsis
Iona Sheehan visita por primera vez Irlanda, tierra de sus antepasados. En Estados Unidos ha dejado a unos padres distantes e indiferentes, sus amigos, su trabajo y el sueño de convertirse en jockey para dar salida profesional a su pasión por los caballos. Pero sobre todo ha dejado a su abuela, la persona que le ha contado tantas historias sobre sus antepasados, una saga de hechiceras que se remonta al siglo XIII, en los años en que vivió la Bruja Oscura.
Iona llega al condado de Mayo acompañada de ilusión, optimismo y el amuleto que le regaló su abuela al despedirse: un caballo de cobre. Allí se instala en un fascinante castillo, se reencuentra con sus primos lejanos, Branna y Connor O'Dwyer, y empieza a trabajar para Boyle McGrath, el atractivo propietario de los establos, quien le cuenta una antigua leyenda según la cual la hija menor de la Bruja Oscura hablaba con los caballos y aprendió a montar antes que a andar...
Reseña
Nora Roberts siempre ha sido una de mis autoras favoritas y siempre que encuentro algún libro de ella lo devoro en cuestión de días. Pero, nunca había leído un libro de romántica paranormal de esta autora, hasta ahora. Por lo general, me gusta más la novela realista que la paranormal pero he de decir que de este libro me ha llamado la atención varias cosas.
En primer lugar, me ha encantado Iona Sheehan. Su fortaleza, su manera de enfrentarse a las situaciones adversas que se le presentan e incluso como ha conseguido superar una infancia y una adolescencia en la que sólo ha recibido una indiferencia absoluta por parte de sus padres. Creo que fue un cúmulo de esas situaciones vividas las que forjan el carácter de este personaje.
Aunque la historia de amor entre Iona y Boyle es muy bonita, me ha gustado mucho que quedara relegada a un segundo plano para darle verdadera importancia al aprendizaje de Iona para convertirse en una buena bruja y ayudar a sus primos a derrotar a Cabhan.
Entre todos los momentos de este libro me quedo con dos especialmente. Primero, me quedo con el momento en que los personajes del libro crean su "círculo" para enfrentarse al mal. Me encanta como la autora consigue transmitir al lector esa magia que se desprende al formar parte de algo tan especial como lo que tienen los personajes, cómo su lealtad, su amistad y su amor consiguen hacerlos mucho más fuertes a la hora de enfrentar a Cabhan.
"¿Somos o no un círculo? Y un círculo con grietas es fácil de romper. Así que somos un círculo desde ahora y hasta que lo hayamos logrado."
Y por otra parte, me gustó especialmente el momento en que Iona le deja las cosas claras a Boyle y decide ponerse a ella misma por encima de cualquier cosa, incluso de su amor por él. Considero que todas las mujeres deberían quererse a sí mismas de la misma manera que Iona lo hace, ser así de fuertes, naturales, diciendo siempre lo que sienten o piensan y sin dejar que sean humilladas.
"Sí, sé que preocuparse por mí supone muchísimo esfuerzo. Así que voy a ponértelo fácil. No es necesario que lo hagas, y no hay ningún hechizo. Siento demasiado respeto por lo que soy como para utilizarlo de un modo tan bajo y egoísta. Y te quiero demasiado como para utilizarte."
Creo que en este libro la relación que construyen Iona y Boyle es tan solida gracias a la naturalidad con la que Iona se toma las cosas. Me gusta especialmente como la autora hace que cada historia de amor sea diferente y especial en función de los personajes. Es algo muy original que Nora siempre consigue.
Por último, el final del libro es espectacular. La autora consigue dejar perplejo al lector y que no pueda evitar empezar el siguiente inmediatamente para poder saber qué es lo que pasa con los personajes. Definitivamente, si te lees el primero, no puedes dejar de leer los demás.
Puntuación: 8/10
Este libro pertenece a la Trilogía de los O'Dwyer de Nora Roberts. En este blog podéis encontrar también las reseñas de las otras dos partes:

No hay comentarios:
Publicar un comentario